
Y por la tarde, cuando las cumbres recibían la morada doración de sol grande y rendido y se iban apagando las laderas y el azul se desnudaba fundiéndose en palidez de cansancio,tornaban lentas las nobles aves.
Algunos días las águilas resbalaban muy altas,sin estremecer sus alas, trazando ondas y ruedos de vuelo.
...Y los senderos abiertos en la serranía y los cultivos, los buenos senderos que no nos parecen en quietud, sino que se deslicen por lo liviano y lo fragoso como tranquilos manantiales; y los barrancos hoscos y húmedos o pedregosos y sedientos; y los gruesos verdores de los pinares; y los gentiles chopos asomados al río; y los tiernos campos regadizos y los añosos olivares que suben las laderas; y los casales esparcidos en la soledad, todo el valle, hondura,eminencias y cielo, t0do estaba como ennoblecido, espiritualizado y sellado de la adustez y grandeza melancólica de las dos aves, que anidaban en la desgarradura de un peñasco.
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